Aprender a negociar con los bancos

Tu valoración: None Valoración: 5 (1 voto)

Nadie nace aprendido. Negociar con los bancos no es tarea fácil. Y es que en el momento de empezar a tratar con las entidades financieras, muchos no saben por dónde empezar. A la hora de acordar las condiciones de un producto es importante llevar por la mano los mecanismos de funcionamiento de los bancos para adelantarse a su comportamiento. La experiencia en el trato con las entidades es fundamental, pero unas recomendaciones también pueden ser de gran ayuda. 

La negociación es un punto fundamental en la relación banco-cliente. Sobre todo es un paso esencial en productos como préstamos de consumo o en préstamos hipotecarios. También el conocimiento sobre el pago de intereses o comisiones en cuentas, tarjetas o depósitos es útil si se quieren conseguir algunos beneficios. 

Sin embargo, requiere tiempo y esfuerzo hasta lograr llegar a un buen acuerdo, y no se puede ceder en el primer momento. La persistencia y firmeza son dos de las habilidades que debe dominar un buen negociante. Para que empecéis a adquirirlas, os queremos facilitar la tarea dejándoos aquí algunos consejos estratégicos que os pueden ayudar a contratar los productos más beneficiosos.  

Operativa de los bancos. La primera lección que debéis tener en mente, es que hay que conocer la manera de actuar de los bancos para poder adelantarse a ellos y saber hasta dónde se puede estirar. Después de conocer cómo actúan las entidades bancarias en general debéis dominar la forma de operar de vuestro banco en particular. No todos actúan de igual forma pero sí es verdad que responden a unas pautas comunes. Por ejemplo, siempre intentarán cerrar los trimestres con la mayor liquidez posible. Es un buen momento para apretar en las condiciones de ese depósito y para vigilar que no te cuelen ninguna comisión extraordinaria. 

Nuestros puntos fuertes y débiles. Después de saber de las entidades financieras, debéis conoceros a vosotros mismos. Saber cuáles son vuestros puntos fuertes y vuestros puntos débiles en la relación con el banco para ofrecer buenos argumentos durante la negociación. Tener presente en qué categoría de cliente os tienen clasificados las entidades financieras os permitirá jugar con ventaja. 

Información del producto y canales de contratación. Tener toda la información de los productos será el siguiente paso en la negociación. Primero podéis informaros a través de los canales de internet de las condiciones base del servicio para saber de qué partís. Con los productos que ya indican que están sujetos a negociación tendréis un mayor margen de maniobra. Lo siguiente será contactar con el banco para negociar las condiciones precisas que os ofrecen en vuestro caso.  

Todo suma. Es común pensar que por lo poco que vais a conseguir es preferible aceptar la primera oferta sin rechistar y evitar perder tiempo, esfuerzo y dinero. Pero esta tendencia generalizada es un completo error. No hay que rechazar ningún beneficio que os ofrezca el banco por pequeño que este sea. Todo suma y con varias pequeñas mejoras podréis obtener grandes ventajas.

Vinculación con la entidad. Otra de las cosas que no podéis dejar de lado, es que el criterio principal por el que los bancos tienden a permitir modificaciones en las condiciones de los productos es por el nivel de vinculación de los clientes con la entidad. Muchos productos ofrecen mayores ventajas si además de contratarlos se domicilia la nómina en el mismo banco o se contratan otros servicios. Vincularos con la entidad aumentará vuestro valor para el banco y os permitirá negociar con mayor libertad. 

Imagen de Photo Pin

Haz un comentario en Aprender a negociar con los bancos

Su email no se publicará.

NO TE PIERDAS LO MÁS INTERESANTE

Recibe las mejores ofertas y productos en tu correo electrónico

Acepto las condiciones de la nota legal

ACEPTAR